Asegurar su inversión es una decisión inteligente


Lanzar un negocio es un acto de emprendimiento que pone de manifiesto los deseos de superación y necesidad de independencia financiera por parte de quienes se embarcan en este reto. Las micro, medianas y pequeñas empresas (MYPIMES) son consideradas como uno de los factores impulsores del crecimiento económico, la innovación, el empleo y la integración social, además de ser la columna vertebral de la economía.

En nuestro país aumenta significativamente el número MIPYMES. Según datos del informe “Micro, Pequeñas y Medianas Empresas en la República Dominicana 2013”, emitido por FondoMicro, en el país hay aproximadamente 791,236 MIPYMES, de las cuales 18,337 son pequeños y medianos negocios y 772,899 son microempresas. En Santo Domingo existen 45,350 y emplean un total de 2,166,491 personas, lo que representa el 54.4% del total de empleo de la economía nacional.

Estas estadísticas revelan el compromiso de la sociedad dominicana de trabajar en desarrollar una estabilidad financiera de forma independiente y pone de manifiesto la necesidad de establecer mecanismos de seguridad y protección que cubra las inversiones y el patrimonio de los empresarios, así como la responsabilidad social por daños a terceros.

Los seguros son una de las responsabilidades más descuidadas en las pequeñas empresas, sin embargo, es un error no contar con una póliza de protección que contemple los posibles escenarios de riesgo que pueden afectar los negocios. Un desastre natural, un cortocircuito que provoque un incendio, un robo, una inundación… son hechos fortuitos que podrían dejar a cualquier empresario en la ruina si no cuenta con un respaldo que indemnice las pérdidas.

Las empresas deben hacer una evaluación de sus riesgos y jerarquizarlos para determinar el impacto económico entre la probabilidad de ocurrencia del siniestro y el costo económico esperado.

Independientemente de su tamaño, toda MYPIME debe tener un seguro, desde un colmado o un pequeño salón de belleza hasta un restaurante o una tienda, todos se exponen a diferentes eventualidades, que si no están asegurados puede traducirse en pérdidas y en ocasiones incluso llevar a la quiebra.

Muchos pequeños empresarios no contratan ningún tipo de seguro porque creen, erróneamente, que no pueden afrontar el gasto de la cobertura. Esto se debe a que desconocen que las aseguradoras ofrecen planes flexibles que se adaptan perfectamente a las necesidades de cada negocio y ofrecen soluciones que podrían llegar a ser de gran ayuda en caso de alguna eventualidad.